OTRO DÍA EN EL TALLER…

“Todo comienza con una idea. Nuestros productos y sus diseños parten de formas que integran ciertas siluetas y una vez aterrizadas se plasman en papel en forma de bosquejo y es entonces cuando comienza la magia de crear el proceso y la técnica de teñido para lograr lo que se tiene proyectado”.

— Juan Carlos de la Cruz

Inspiración y planeación.

Todo comienza con una idea. Las piezas provienen de inspiraciones visuales en arte, paisajes, texturas de materiales, caída, revuelo, fauna, entre otros. Es momento también de definir colores, materiales, medidas generales, cantidad de materia prima a utilizar, entre otros.

 

Reversa.

La parte más interesante e intrigante de todos nuestros diseños, requiere de mucha paciencia y destreza en la cuál partimos del producto final y desciframos la técnica a ejecutar para que al momento de teñir las cuerdas quede tal cual y como fue planeado inicialmente. Esto puede tomar su tiempo…

Preparación.

La historia la dictamos nosotros, pero el canal emisor lo conforman nuestras cuerdas… un camino nuevo se abre y un nuevo lienzo en blanco toma forma.

 

Vaciado.

El tanque de vaciado es un lugar en donde la cuerda se transforma no solo en color sino también en textura y fuerza. Una mezcla de emociones en escala hacia una cima en donde el diseño esperado aguarda…

Encuadre.

El pigmento se ha secado y ha definido irrefutablemente sus límites, no hay marcha atrás, los resultados son solo de nosotros…

 

Ensamble.

Los últimos componentes se integran para dar identidad a cada una de nuestras piezas… nuestros tablones están listos para ver la luz.

"Cada una de nuestras piezas recibe la misma atención y cuidado durante su proceso de elaboración. Sin importar la demanda me rehuso a convertir este proyecto en una fábrica de piezas en alto volumen carentes de esencia o de valor sentimental; cada pieza es pensada y armada tal y como se proyectó. Y este es el conflicto entre el empresario y el artista que viven dentro de cada diseñador".

— Juan Carlos de la Cruz